LOS ADORADORES DEL REY

¡Únete a la España que adora!

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M.Mercedes-Bilbao
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M.Mercedes-Bilbao

Enrique - Madrid
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Ana - Valencia
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Carmen-San Vincenc
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Begoña-Guipuzcoa
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Maribel-España

Linda-España

Cristian - Gerona
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Carmen - C. Real

Isabel - Málaga
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José Luis - Madrid

José Luis - Madrid
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Ana Mª-Málaga
M. Angeles-Granada

Victoria, Logroño

Aurora Mª-Madrid
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Concepción - Madrid

Tania - Madrid

Aurora Mª-Madrid
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Susana-México

Arcadia, Valladolid

Susana-Marbella

Aurora Mª-Madrid
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Susana-Marbella

Aurora Mª-Madrid
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Aurora Mª-Madrid
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MªJosé-Madrid

Aurora Mª-Madrid
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Eva, Madrid

Aurora Mª-Madrid
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Consuelo-Madrid
Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago
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Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago
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Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Angeles - Madrid, Lourdes - Madrid, Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Jean-Raquel, Alicante, Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago
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Sor Esther - Santiago, Cecilio -Madrid

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago
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Sor Esther - Santiago

Sor Esther - Santiago, Cecilio -Madrid

Mayte, Cuenca

Sor Esther - Santiago, Cecilio -Madrid

Isabel-Madrid

Sor Esther - Santiago, Cecilio -Madrid

Sor Esther - Santiago, Cecilio -Madrid
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Mayte, Cuenca

Lourdes-Madrid
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Aurora Mª-Madrid

Lourdes-Madrid
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Aurora Mª-Madrid

Lourdes-Madrid
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Cristina-Madrid

Cristian-Gerona
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anónimo - Madrid, anónimo - Madrid
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21:30pm
22:00pm
22:30pm

María-España
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Cristian, Girona
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“Verán al Señor cara a cara y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá noche. No necesitarán luz de lámpara ni luz del sol, porque Dios mismo será su luz, y reinarán por los siglos para siempre.”
Apocalipsis 22,5 

Oraciones para la adoración

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¿Qué hago delante del Santísimo?

Consejos de San Pedro Julián Eymard para la adoración.

1. Adoración: Si comenzáis por el amor termineréis por el amor. Ofreced vuestra persona a Cristo, vuestras acciones, vuestra vida. Adorad al Padre por medio del Corazón eucarístico de Jesús. Él es Dios y hombre, vuestro Salvador, vuestro hermano, todo junto. Adorad al Padre Celestial por su Hijo, objeto de todas sus complacencias, y vuestra adoración tendrá el valor de la de Jesús: será la suya.

2. Acción de gracias: Es el acto de amor más dulce del alma, el más agradable a Dios; y el perfecto homenaje a su bondad infinita. La Eucaristía es, ella misma, el perfecto reconocimiento. Eucaristía quiere decir acción de gracias: Jesús da gracias al Padre por nosotros. Él es nuestro propio agradecimiento. Dad gracias al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo…

3. Reparación: por todos los pecados cometidos contra su presencia eucarística. Cuánta tristeza es para Jesús la de permanecer ignorado, abandonado, menospreciado en los sagrarios. Son pocos los cristianos que creen en su presencia real, muchos son los que lo olvidan, y todo porque Él se hizo demasiado pequeño, demasiado humilde, para ofrecernos el testimonio de su amor. Pedid perdón, haced descender la misericordia de Dios sobre el mundo por todos los crímenes…

4. Intercesión, súplicas: Orad para que venga su Reino, para que todos los hombres crean en su presencia eucarística. Orad por las intenciones del mundo, por vuestras propias intenciones. Y concluid vuestra adoración con actos de amor y de adoración. El Señor en su presencia eucarística oculta su gloria, divina y corporal, para no encandilarnos y enceguecernos. Él vela su majestad para que oséis ir a Él y hablarle como lo hace un amigo con su amigo; mitiga también el ardor de su Corazón y su amor por vosotros, porque sino no podríais soportar la fuerza y la ternura. No os deja ver más que su bondad, que filtra y sustrae por medio de las santas especies, como los rayos del sol a través de una ligera nube.

“Ved la hora de adoración que habéis escogido como una hora del paraíso: id como se fuerais al cielo, al banquete divino, y esta hora será deseada, saludada con felicidad. Retened dulcemente el deseo en vuestro corazón. Decid: “Dentro de cuatro horas, dentro de dos horas, dentro de una hora iré a la audiencia de gracia y de amor de Nuestro Señor. Él me ha invitado, me espera, me desea”

“Id a Nuestro Señor como sois, id a Él con una meditación natural. Usad vuestra propia piedad y vuestro amor antes de serviros de libros. Buscad la humildad del amor. Que un libro pío os acompañe para encauzaros en el buen camino cuando el espíritu se vuelve pesado o cuando vuestros sentidos se embotan, eso está bien; pero, recordaos, nuestro buen Maestro prefiere la pobreza de nuestros corazones a los más sublimes pensamientos y afecciones que pertenecen a otros”.

“El verdadero secreto del amor es olvidarse de sí mismo, como el Bautista, para exaltar y glorificar al Señor Jesús. El verdadero amor no mira lo que él da sino aquello que merece el Bienamado”.

“No querer llegarse a Nuestro Señor con la propia miseria o con la pobreza humillada es, muy a menudo, el fruto sutil del orgullo o de la impaciencia; y sin embargo, es esto que el Señor más prefiere, lo que Él ama, lo que Él bendice”.

“Como vuestras adoraciones son bastante imperfectas, unidlas a las adoraciones de la Santísima Virgen”.

“Se estáis con aridez, glorificad la gracia de Dios, sin la cual no podéis hacer nada; abrid vuestras almas hacia el cielo como la flor abre su cáliz cuando se alza el sol para recibir el rocío benefactor. Y si ocurre que estáis en estado de tentación y de tristeza y todo os lleva a dejar la adoración bajo el pretexto que ofendéis a Dios, que lo deshonráis más que lo servís, no escuchéis a esas tentaciones. En estos casos se trata de adorar con la adoración de combate, de fidelidad a Jesús contra vosotros mismos. No, de ninguna manera le disgustáis. Vosotros alegráis a Vuestro Maestro que os contempla. Él espera nuestro homenaje de la perseverancia hasta el último minuto del tiempo que debemos consagrarle”.